
Afirma estar bien preparado, que no defraudara a sus fans, ya que va a llegar a la cita con “los deberes hechos”.
“Tenemos menos posibilidades de ganar, pero nosotros no vamos a fallar. Si Quique o el Padre Muela cometen un error o tienen un mal día, pueden llevarse una sorpresa cuando lleguen a Santa Marina”, afirmó Julián.

2 comentarios:
El que el padre Muela salga de Dobres....
…….en esta edición, ofrece, respecto a la del año pasado, nuevas oportunidades que, en algún momento han de analizarse con detalle. Y como nadie lo hace, pues éso, que me toca a mí otra vez el tener que aclarar las cosas, a costa, incluso de tener que desatender las vacas y retrasar el segado de hierba. Por lo pronto, creo que lo que nos debe ocupar es el propio recorrido en sí, su diseño, cuyo primer tramo –más o menos desde Dobres hasta el molino de Cucayo- debe ser, por muchas razones, cuidadosamente planificado.
Y como siempre, solo movido por colaborar en la brillantez de la competencia, voy a proponer algunas ideas que espero sean de interés general. En primer lugar, y lo voy a decir con total rotundidad, don Manuel NO debe salir de la iglesia de Dobres. Salir de la iglesia de Dobres es limitador, estrecho de miras e inconveniente, por muchos motivos. Uno de ellos porque sería hacerle un feo a la Posada el Sestil. Sería quitarle una ocasión de justificado protagonismo que difícilmente van a pasar por alto los vecinos; de hecho, a pesar de su carácter pacífico, varios de ellos andan ya comentando cómo reivindicar con firmeza este asunto.
Salir de la iglesia sería impedir que la gallarda estampa del padre Muela –confiemos que sin goretex ni felpa este año- en su diligente andar hacia el triunfo, hermosee las ya de por sí bellas callejas del recoleto caserío, donde dormita durante una silenciosa espera de siglos, la añeja raigambre de las casas solariegas de los Salceda, los Corral –Corrales de Arriba y Corrales de Abajo-, los Bedoya, los Cuesta, los Señas, los Díez (destacable casona ésta, con extenso y variado jardín y feracísimo huerto, capitel tardo-gótico, amplio frontispicio renacentista y un bello escudo medieval en la galería de la torre norte, cuyo lema, escrito originariamente en latín y luego traducido en el siglo XVII por el corregidor y prohombre lebaniego don Raimundo Suero en un brillante pareado endecasílabo, refleja el secular reconocimiento en la zona a sus nobles familias, muchas de ellas emparentadas entre sí:
‘Villa de Dobres, do la xente honesta,
y de lo más, Díez, Señas, o Cuesta’ )
muchas familias de las cuales, no necesariamente con el breve (y engañoso) fulgor de la riqueza, pero sí con el superior e imperecedero brillo de su honestidad ejemplar durante generaciones, han hecho, y siguen haciendo, grande la tierra donde vieron la luz. Pues éso, ¿va a impedirse que la Ruta pierda la oportunidad de mostrar al mundo entero estas maravillas arquitectónicas reflejo de la sencilla grandeza de sus gentes?
Y no es que, al proponer una salida desde lugar distinto a la iglesia, se quiera impedir que don Manuel, que para eso es cura, rece: si hay que rezar, se reza, hasta ahí podríamos llegar, ¡no faltaba más!. Y no parece inoportuno hacerlo antes de emprender tan enconado esfuerzo como el que acomete, en el que nunca se sabe lo que le puede salir a uno enfrente, desde el temible oso fiero a la tentadora anjana casquivana. Pero es que, para rezar, amigos, no hace falta –menos para un presbítero- hacerlo a la vera de la iglesia: decía Santa Teresa de Ávila, que de ésto sabía un rato, que Dios se encuentra entre los pucheros. ¿Y dónde encontrar mejor un puchero -para hacer los garbanzos, por ejemplo- que en una posada lebaniega?. Es claro, por tanto y tal como queríamos demostrar, que el rezo inicial, del todo reglamentario, perfectamente puede hacerse desde la explanada a la entrada de la posada del Sestil, que tan bella vista tiene sobre Dobres, Cucayo y las altas cumbres que rodean esta parte del Valle. Saliendo, pues, del Sestil el recorrido del ganador –Muela, por supuesto, digo- gana, a costa de un ligerísimo incremento de longitud, una extraordinaria brillantez y proyección, al cruzar las calles de Dobres entre el -seguro- clamoroso apoyo de sus gentes y la silenciosa majestad de sus casonas.
Así pues, consejo a los de la Organización, y por si no hubiese quedado claro: la salida de Muela desde el Sestil,¡ya!.
Toribio.
Pues yo, ¡qué queréis que os diga!, a mí lo de la firma de Julián me ha gustado más, ha sido todo más equilibrado, menos disonante que con los anteriores firmantes contractuales. No tanto por lo que enseña (que sigo pensando que se pierden oportunidades en estos momentos estelares de promocionar el Valle), como por lo que no enseña, por ejemplo, camisetas con textos en lenguas que no se entienden, líquidos no identificados, ni papeles raros.
La composición de la foto es austera, va a al grano de lo que importa, y no se complica la vida con otras cuestiones accesorias que al final lo enredan todo.
Lo dicho, este Julián apunta buenas maneras. Si yo no fuera, como soy, incondicional de Muela, lo apoyaría como ganador, pero es que, claro, como decimos en el Valle, no se puede estar al mismo tiempo en Vada que en Vejo. Y yo, ya sabéis, soy fiel a mis compromisos.
Toribio
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